La carta de Pablo a Tito es una epístola pastoral dirigida a su fiel colaborador en la isla de Creta, con instrucciones para organizar las iglesias y establecer líderes de carácter íntegro. Pablo exhorta a Tito a enseñar sana doctrina a todas las edades y condiciones, y a combatir las enseñanzas falsas que amenazaban a la comunidad creyente. El mensaje central es que la gracia de Dios transforma la vida del creyente para vivir con piedad, justicia y esperanza en la venida gloriosa de Jesucristo.
La carta a Tito fue escrita por Pablo alrededor del año 63-65 d.C., después de su primer encarcelamiento en Roma, durante uno de sus viajes misioneros por el Mediterráneo oriental. Creta era conocida en la antigüedad por sus habitantes de carácter difícil, lo que hacía especialmente urgente el establecimiento de un liderazgo firme y piadoso en las iglesias de la isla. Esta epístola es una de las tres cartas pastorales del Nuevo Testamento junto con 1 y 2 Timoteo, y ofrece una visión profunda de cómo debe organizarse y vivir la comunidad cristiana en el mundo.