Descubre cómo activar milagros en tu vida este año. El secreto no es ver todo el camino, sino atreverse a mojar los pies con fe en el origen sagrado.
Existe un silencio majestuoso e inquietante que envuelve el inicio de todo gran camino. El Problema es la angustia de la parálisis del inicio: ese vértigo sutil de mirar la inmensidad de un ciclo nuevo y sentir que no tienes la fuerza para sostener todas tus metas. Sentirse pequeño frente a los propósitos genera una fatiga de la expectativa que suspende el alma en la duda. La Respuesta de Esperanza la encontramos en el arte de honrar el origen, entendiendo que el milagro no ocurre mientras esperamos en la orilla, sino en el instante exacto en que nos atrevemos a mojar los pies en la obediencia, confiando en que el camino se abrirá paso a paso.
Entregar la primera hora: Reservar el inicio del día para la quietud y la conexión profunda, antes del ruido del mundo.
Realizar una acción de obediencia pequeña: Identificar un paso concreto que represente tu nueva visión y ejecutarlo hoy mismo.
Decretar la prioridad: Declarar conscientemente quién ocupa el primer lugar en tus pensamientos y afectos para ordenar tu agenda.