La carta de Santiago es una epístola práctica y directa dirigida a los creyentes judíos dispersos, que llama a vivir una fe auténtica demostrada en obras concretas de amor y justicia. Escrita por Santiago, hermano de Jesús, aborda temas como la paciencia en las pruebas, el control de la lengua, la igualdad entre ricos y pobres, y la oración eficaz. Es un poderoso llamado a que la fe no sea solo palabras, sino una transformación real del corazón y del comportamiento.
La carta de Santiago fue escrita probablemente entre los años 45 y 50 d.C., lo que la convierte en uno de los escritos más tempranos del Nuevo Testamento, dirigida a comunidades judeo-cristianas esparcidas fuera de Palestina. Su autor, Santiago el justo, líder de la iglesia en Jerusalén, escribió con una profunda sensibilidad hacia los pobres y oprimidos, denunciando la hipocresía religiosa y la injusticia social. Esta carta ha sido llamada "el libro de Proverbios del Nuevo Testamento" por su estilo sapiencial y su enfoque eminentemente práctico en la vida cotidiana del creyente.