La Aventura Del Propósito

Romanos 8: ¡Eres Libre! Ninguna Condenación, el Abba Padre y el Amor que Nadie Corta | Ep. 278

Episode Summary

"Ahora, pues, ninguna condenación hay". Pasamos de la miseria del cap. 7 a la victoria del cap. 8. Descubre por qué nada ni nadie te puede separar de Dios.

Episode Notes

Este episodio es para ti si... Vienes arrastrando culpa del pasado. Si sientes que Dios está decepcionado de ti o si vives con miedo a perder tu salvación. Si necesitas recordar que no eres un huérfano peleando solo, sino un hijo con un Padre poderoso. El Episodio 278 es considerado por muchos el "Monte Everest" de la Biblia: el capítulo más glorioso, lleno de seguridad, poder y amor eterno.

Lo que vas a descubrir hoy:

El cambio de atmósfera: Salimos del "¡Miserable de mí!" (Cap. 7) y entramos al "Ninguna condenación hay" (Cap. 8). La diferencia entre vivir bajo la Ley de la Gravedad (pecado) y la Ley de la Aerodinámica (Espíritu).

La mente carnal vs. espiritual: Tener la mente puesta en la carne es muerte; ponerla en el Espíritu es vida y paz. Tú decides qué estación de radio sintonizas.

Adopción Real: Ya no tienes "espíritu de esclavitud" para tener miedo otra vez. Tienes el espíritu de adopción por el cual gritamos: "¡Abba, Padre!" (Papito). La intimidad reemplaza al temor.

El gemido de la creación: El mundo está roto y "gime" esperando la restauración. Nosotros también gemimos, y el Espíritu gime intercediendo por nosotros cuando no sabemos ni qué pedir.

El versículo del optimismo divino: Romanos 8:28. "A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien". No dice que todo es bueno, dice que Dios recicla todo (incluso lo malo) para tu bien final.

La Cadena de Oro: A los que predestinó, llamó; a los que llamó, justificó; y a los que justificó, glorificó. Un plan blindado desde la eternidad hasta la eternidad.

Más que vencedores: Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? No importa la crisis, la angustia o el peligro.

El Amor Inseparable: La lista final. Ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni demonios... nada nos podrá separar del amor de Dios. Es el candado final de tu seguridad.