"Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor... serás salvo". La fórmula de salvación más clara de la Biblia. Descubre por qué la fe viene por el oído.
Este episodio es para ti si... Todavía tienes dudas sobre si eres salvo o no. Si crees que necesitas hacer una peregrinación difícil o una obra heroica para llegar a Dios. O si te sientes culpable por no compartir el evangelio, pero no sabes cómo hacerlo. El Episodio 280 te explica la "mecánica de la salvación" de la forma más sencilla y accesible posible: está tan cerca como tu propia boca.
Lo que vas a descubrir hoy:
Celo sin Ciencia: El peligro de ser muy apasionado por Dios pero estar equivocado teológicamente. Puedes correr muy rápido, pero si vas en la dirección contraria, no llegas a la meta.
El Fin de la Ley: Cristo es la meta final. La carrera de obstáculos de la Ley terminó cuando Él cruzó la línea. Ya no corres para ganar, corres porque ganaste.
No hay que subir ni bajar: Pablo dice que no necesitas "subir al cielo" (hazaña mística) ni "bajar al abismo" (sufrimiento extremo) para encontrar a Cristo. Él está Cerca.
La Fórmula de Salvación (v. 9-10): El pasaje de oro. Dos requisitos simples: 1. Creer en el corazón (interno). 2. Confesar con la boca (externo). No es magia, es lealtad pública.
Todo aquel: La salvación no es VIP. "Todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo". Judío, griego, rico o pobre. La misma tarifa ($0) para todos.
La cadena lógica de la misión: Para invocar, tienen que creer. Para creer, tienen que oír. Para oír, alguien tiene que predicar. Para predicar, alguien tiene que ser enviado. ¿Dónde estás tú en esa cadena?
Pies Hermosos: Dios no mira tu cara ni tu ropa, mira tus pies gastados por llevar buenas noticias. Eso es lo que Él considera "belleza".