Malaquías es el último libro de los profetas del Antiguo Testamento, escrito tras el regreso del pueblo de Israel del exilio en Babilonia. En él, Dios confronta a su pueblo y a los sacerdotes por su tibieza espiritual, el descuido del culto y la infidelidad al pacto, llamándolos al arrepentimiento genuino. El libro cierra con una promesa poderosa: el envío del profeta Elías antes del gran día de Jehová.
Malaquías ministró alrededor del siglo V a.C., en un período de desánimo y formalismo religioso en Judá, probablemente contemporáneo de Esdras y Nehemías. Su nombre significa "mi mensajero", y su mensaje se articula en una serie de disputas dialogadas en las que Dios confronta directamente las excusas y el escepticismo del pueblo. Este libro es considerado el puente entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, pues anuncia al mensajero que prepararía el camino al Mesías.