Tras concluir la historia de Sansón, el libro de Jueces cierra con cinco capítulos oscuros y perturbadores que documentan, sin ningún adorno ni suavización, el colapso moral y social que sufrió Israel en ausencia de un liderazgo centralizado: la idolatría privada de un hombre llamado Micaía, la migración violenta de la tribu de Dan, y un crimen espantoso en Guibea que desencadenaría una guerra civil devastadora entre las propias tribus de Israel. Un episodio final sobre las consecuencias de una sociedad que abandona cualquier estándar compartido de verdad y justicia, resumido en la frase que se repite como un doloroso estribillo a lo largo de estos capítulos finales: en aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.
Septuagésimo cuarto capítulo de nuestro recorrido por las grandes historias de la Biblia, y el último dedicado al libro de Jueces. Hoy estudiamos los capítulos finales de este libro: la idolatría de Micaía, la migración de la tribu de Dan, y el crimen de Guibea que provocó una guerra civil entre las tribus israelitas. Incluye contexto histórico y cultural sobre la estructura tribal descentralizada de Israel, el recorrido del tema a través de toda la Biblia, reflexiones prácticas, preguntas frecuentes, un ejercicio para la semana y una meditación guiada final.