Levítico es el tercer libro de la Biblia y el manual de adoración y santidad que Dios entregó al pueblo de Israel a través de Moisés en el desierto. Contiene las leyes sobre los sacrificios, la pureza ritual y el sacerdocio, revelando el carácter santo de Dios y su deseo de habitar en medio de su pueblo. A través de sus detalladas ordenanzas, Levítico apunta hacia la necesidad de expiación y anticipa la obra redentora de Cristo.
Escrito aproximadamente en el siglo XV a.C., Levítico toma su nombre de la tribu de Leví, encargada del servicio sacerdotal en el tabernáculo. El libro se divide en dos grandes secciones: las leyes sobre los sacrificios y la pureza (capítulos 1–16), y el Código de Santidad (capítulos 17–27), que regula la vida moral y social del pueblo. Su tema central es la santidad de Dios resumida en el mandato recurrente: "Sed santos, porque yo soy santo."