Un pastor de ochenta años, guiando su rebaño por las laderas familiares del monte Horeb, se detiene ante un espectáculo imposible: un arbusto que arde intensamente sin consumirse jamás. Lo que sigue es el encuentro más extenso y más teológicamente rico entre Dios y un ser humano en todo el Antiguo Testamento hasta este punto, incluyendo la revelación del propio nombre de Dios y el llamado explícito hacia la misión más significativa de toda la vida de Moisés.
Trigésimo cuarto capítulo de nuestro recorrido por las grandes historias de la Biblia. Hoy estudiamos el llamado de Moisés en la zarza ardiente según el libro de Éxodo: el fenómeno extraordinario del fuego que no consume, la santidad del terreno que exige quitarse las sandalias, la revelación del nombre divino Yo Soy el que Soy, y las objeciones repetidas de Moisés ante la magnitud de la misión encomendada. Incluye el recorrido del tema a través de toda la Biblia, particularmente la conexión con Jesús mismo, reflexiones prácticas, preguntas frecuentes, un ejercicio para la semana y una meditación guiada final.