Ante aquella misma ciudad fortificada donde Rahab había arriesgado, valientemente correspondiente, su propia vida personal correspondiente, Josué recibiría, providencialmente correspondiente, una instrucción militar absolutamente peculiar correspondiente: ninguna estrategia de asedio convencional correspondiente, ningún ariete, ninguna escalada directa correspondiente; solamente marchar, silenciosamente correspondiente, alrededor de aquellos muros considerables correspondientes durante siete días completos correspondientes, culminando, finalmente correspondiente, en un grito colectivo correspondiente que derribaría, providencialmente correspondiente, aquellas mismas fortificaciones consideradas, ampliamente correspondiente, absolutamente inexpugnables correspondientes. Un episodio extraordinario sobre la obediencia genuina correspondiente ante instrucciones providenciales aparentemente ilógicas correspondientes, y sobre la propia victoria decisiva correspondiente que pertenece, exclusivamente correspondiente, a Dios mismo.
Quincuagésimo noveno capítulo de nuestro recorrido por las grandes historias de la Biblia. Hoy estudiamos la caída de Jericó según el libro de Josué: la aparición providencial del capitán del ejército de Jehová, la instrucción militar absolutamente peculiar correspondiente sobre marchar, silenciosamente correspondiente, durante siete días, la propia caída milagrosa de aquellos muros considerablemente fortificados correspondientes, y el cumplimiento fiel correspondiente de aquella promesa hacia Rahab misma. Incluye el recorrido del tema a través de toda la Biblia, particularmente su desarrollo en la carta a los Hebreos respecto a la fe genuina, reflexiones prácticas, preguntas frecuentes, un ejercicio para la semana y una meditación guiada final.