La carta de Judas es un urgente llamado a defender la fe cristiana frente a falsos maestros que se habían infiltrado en la iglesia, pervirtiendo la gracia de Dios y negando a Jesucristo. Judas, hermano de Jacobo, exhorta a los creyentes a mantenerse firmes, edificarse en la fe y contender por las verdades que les fueron entregadas. La carta cierra con una de las doxologías más hermosas del Nuevo Testamento, glorificando a Dios como el único poderoso para guardar a su pueblo.
Escrita probablemente entre los años 65 y 80 d.C., la carta de Judas es una de las más breves del Nuevo Testamento pero también una de las más contundentes en su advertencia contra la apostasía. Su autor se identifica como siervo de Jesucristo y hermano de Jacobo, lo que lo vincularía con los hermanos del Señor mencionados en los Evangelios. La carta hace referencias notables a textos judíos no canónicos como el libro de Enoc y la Asunción de Moisés, lo que la convierte en un documento de gran riqueza histórica y teológica.