"¡Quita a este hombre de la tierra!". Escucharon en silencio hasta que dijo una palabra prohibida. Descubre cómo tu pasado es tu mejor defensa y cuándo usar tus derechos.
Este episodio es para ti si... Crees que tu pasado es demasiado oscuro para contarlo, o si te da miedo compartir tu fe porque piensas que necesitas ser un experto teólogo. Si alguna vez has sido malinterpretado por gente que debería entenderte. El Episodio 264 te enseña que tu herramienta más poderosa no es tu conocimiento, sino tu historia personal (tu testimonio), y te muestra cómo usar tus derechos terrenales para cumplir tu misión divina.
Lo que vas a descubrir hoy:
El idioma del corazón: Pablo les habló en lengua hebrea (arameo). El silencio se hizo total. Para llegar a la gente, tienes que hablar su idioma, no el tuyo.
"Yo era como ustedes": La estrategia de empatía. Pablo no empezó atacándolos; empezó validándolos ("Yo también era celoso de Dios").
La repetición del testimonio: Por qué Lucas nos cuenta la conversión de Pablo otra vez. Tu historia de encuentro con Jesús es el argumento que nadie puede debatir.
La Palabra Prohibida: Escucharon todo (la luz, la voz, Ananías) hasta que Pablo dijo: "Te enviaré a los gentiles". Ahí estalló el odio. El prejuicio religioso puede tolerar milagros, pero no tolera la inclusión.
El Comandante confundido: El tribuno no entendía el idioma y ordenó azotar a Pablo para sacarle la verdad. El peligro de juzgar lo que no entiendes.
La Carta de Ciudadanía: "¿Os es lícito azotar a un ciudadano romano sin ser condenado?". Pablo usó su estatus legal para detener el abuso. Dios no te pide que seas un mártir masoquista; si tienes derechos, úsalos para proteger el templo de tu cuerpo.