El libro de los Salmos es una colección de 150 poemas y canciones sagradas que expresan toda la gama de emociones humanas: alabanza, lamento, gratitud, angustia y esperanza. Es el libro de oración y adoración por excelencia del pueblo de Israel, y sigue siendo el corazón espiritual de millones de creyentes en todo el mundo. A través de sus versos inmortales, cada oyente encontrará palabras que expresan lo que el alma muchas veces no puede decir por sí sola.
El libro de los Salmos fue compilado a lo largo de varios siglos, aproximadamente entre el año 1000 y el 400 a.C. La tradición atribuye la autoría de la mayoría de los salmos al rey David, aunque también aparecen nombres como Asaf, los hijos de Coré, Salomón y Moisés. Está dividido en cinco libros internos, lo que algunos estudiosos interpretan como un espejo intencional de los cinco libros de Moisés. Un dato curioso es que el Salmo 119 es el capítulo más largo de toda la Biblia, con 176 versículos, y cada sección comienza con una letra consecutiva del alfabeto hebreo. Los Salmos fueron el himnario oficial del Templo de Jerusalén y se cantaban con acompañamiento de instrumentos como arpas, cítaras y címbalos.