En estos primeros nueve capítulos de 2 Crónicas seguimos el reinado glorioso de Salomón: su petición de sabiduría a Dios, la monumental construcción del Templo de Jerusalén y la fascinante visita de la reina de Sabá. Es un retrato de lo que significa gobernar con sabiduría divina y edificar un lugar sagrado para la presencia de Dios.
2 Crónicas fue escrito posiblemente por Esdras o los llamados "cronistas", hacia el siglo 5 a.C., durante el período posterior al exilio babilónico. Su propósito era recordarle al pueblo restaurado de Israel quiénes eran y cuál era su herencia espiritual, centrándose especialmente en el Templo y en los reyes fieles de Judá. Estos capítulos cubren el reinado de Salomón, paralelo a lo narrado en 1 Reyes, pero con mayor énfasis en el culto y la adoración. Un dato curioso: la descripción del Templo de Salomón es tan detallada que arqueólogos e historiadores la han utilizado como referencia para intentar reconstruir su posible diseño original.