1 Crónicas recorre la historia de Israel desde Adán hasta el reinado de David, con especial énfasis en los registros genealógicos y la preparación del templo de Dios. Es un libro que celebra la identidad del pueblo de Dios y su relación con el pacto divino. A través de listas, relatos de batallas y alabanzas, nos muestra que la historia humana tiene un propósito eterno.
1 Crónicas forma parte de una obra mayor junto con 2 Crónicas, y la tradición judía atribuye su autoría a Esdras, el sacerdote y escriba. Fue escrito aproximadamente en el siglo 5 a.C., luego del regreso del exilio babilónico, para recordar al pueblo restaurado sus raíces y su identidad. El libro dedica sus primeros nueve capítulos a genealogías detalladas, algo inusual para el lector moderno, pero de enorme significado para un pueblo que necesitaba reconstruir su sentido de pertenencia. Un dato curioso: 1 Crónicas describe la muerte del rey Saúl en un solo versículo, mientras que dedica capítulos enteros a los preparativos de David para la construcción del templo, reflejando así las prioridades teológicas del autor.