Job es la historia de un hombre justo que lo pierde todo: su familia, su riqueza y su salud, sin haber cometido ningún pecado. A través de su sufrimiento y sus intensos diálogos con amigos y con Dios mismo, el libro explora una de las preguntas más profundas de la humanidad: ¿por qué sufren los inocentes? Una obra poética y filosófica que sigue siendo tan vigente hoy como hace milenios.
El libro de Job es considerado uno de los textos más antiguos de la Biblia hebrea, con posibles orígenes que algunos estudiosos ubican entre el segundo milenio a.C. y el período postexílico, alrededor del siglo 5 a.C. La tradición rabínica atribuye su autoría al propio Moisés, aunque muchos teólogos modernos lo consideran anónimo. Job no era israelita, sino un habitante de la tierra de Uz, posiblemente ubicada en la región de Edom o Arabia, lo que le da al libro un carácter universal que trasciende fronteras culturales y religiosas. Un dato curioso: el libro alterna entre secciones en prosa narrativa y largos poemas de extraordinaria belleza literaria, lo que sugiere que pudo haber sido compuesto por más de un autor o en distintas épocas.