Después de cuarenta años completos de peregrinación por el desierto, todo un pueblo completo se encontraría, finalmente correspondiente, ante la última barrera física correspondiente que separaba, geográficamente correspondiente, su propio presente todavía incierto correspondiente de aquella tierra prometida tan extensamente anhelada correspondiente: el propio río Jordán, desbordado, providencialmente correspondiente, según confirmaría, explícitamente correspondiente, el propio texto bíblico, precisamente durante la temporada de la siega correspondiente. Un episodio extraordinario sobre la propia repetición providencial deliberada correspondiente del milagro más significativo correspondiente ya experimentado por la generación anterior, y sobre la consagración cuidadosa correspondiente necesaria correspondiente antes de experimentar, directamente correspondiente, cualquier intervención providencial verdaderamente decisiva correspondiente.
Quincuagésimo octavo capítulo de nuestro recorrido por las grandes historias de la Biblia. Hoy estudiamos el cruce del río Jordán según el libro de Josué: la instrucción providencial sobre consagrarse antes del milagro inminente, el propio papel decisivo correspondiente de los sacerdotes portando el arca del pacto, la detención milagrosa correspondiente de las aguas desbordadas, y aquellas doce piedras memoriales que preservarían, permanentemente correspondiente, esta misma historia extraordinaria para las generaciones futuras completas. Incluye el recorrido del tema a través de toda la Biblia, particularmente su conexión con el bautismo cristiano y con el propio cruce anterior del mar Rojo, reflexiones prácticas, preguntas frecuentes, un ejercicio para la semana y una meditación guiada final.