La carta a los Efesios es una de las epístolas más profundas del apóstol Pablo, escrita desde la prisión para revelar el misterio eterno de la unidad de todas las cosas en Cristo. En ella, Pablo exhorta a los creyentes a vivir conforme a su altísima vocación: como hijos de Dios, miembros del cuerpo de Cristo y guerreros espirituales vestidos con la armadura de Dios.
Efesios fue escrita alrededor del año 60 d.C., cuando Pablo se encontraba preso en Roma, y se dirige a la iglesia de Éfeso, una ciudad cosmopolita y centro del culto a Artemisa en Asia Menor. La carta se divide en dos grandes secciones: la primera doctrinal, que proclama las riquezas espirituales que tenemos en Cristo, y la segunda práctica, que nos llama a vivir en unidad, santidad y amor como cuerpo de Cristo en el mundo.