Una vez más, la sed extrema pone a prueba a todo un pueblo completo, pero esta vez la propia queja alcanzaría tal intensidad que Moisés mismo temería, genuinamente, por su propia vida ante la posibilidad de ser apedreado. Un episodio extraordinario sobre la provisión providencial que emerge, literalmente, de la roca más dura e inhóspita disponible, sobre el propio simbolismo profético que aquella misma roca golpeada anticiparía respecto al sacrificio futuro de Cristo, y sobre la paciencia divina que continúa proveyendo, generosamente, incluso ante la queja genuinamente desesperada de su propio pueblo.
Cuadragésimo tercer capítulo de nuestro recorrido por las grandes historias de la Biblia. Hoy estudiamos la provisión de agua en Refidim según el libro de Éxodo: la intensificación considerable de la queja del pueblo hasta el punto de amenazar con apedrear a Moisés, la instrucción providencial de golpear la roca ante los propios ancianos de Israel, el nombre memorial otorgado a aquel lugar tan significativo, y la conexión profética extraordinaria que Pablo establecería, siglos después, entre aquella misma roca y Cristo mismo. Incluye el recorrido del tema a través de toda la Biblia, reflexiones prácticas, preguntas frecuentes, un ejercicio para la semana y una meditación guiada final.