La Tercera Carta de Juan es una breve epístola personal dirigida a Gayo, un fiel creyente elogiado por su hospitalidad y amor hacia los hermanos en la fe. El apóstol Juan contrasta la generosidad de Gayo con la arrogancia de Diótrefes, quien rechazaba a los mensajeros del evangelio, y elogia el buen testimonio de Demetrio.
Escrita por el apóstol Juan hacia finales del siglo I, esta carta refleja los desafíos de liderazgo y unidad en las primeras comunidades cristianas. Su mensaje sobre la hospitalidad, la humildad y caminar en la verdad sigue siendo profundamente relevante para la vida de fe hoy en día.