La Segunda Carta de Pablo a Timoteo es la última epístola escrita por el apóstol, redactada desde su prisión en Roma poco antes de su martirio. En ella, Pablo exhorta a su joven discípulo a mantenerse firme en la fe, a predicar la Palabra con valentía y a soportar las persecuciones con la fortaleza que viene de Cristo.
Escrita alrededor del año 67 d.C., esta carta refleja el momento más íntimo y humano de Pablo: un anciano en cadenas que sabe que su muerte es inminente, pero que no claudica en su misión. Con profunda ternura y urgencia espiritual, Pablo transmite a Timoteo su legado más preciado: la guarda del evangelio y la fidelidad a Cristo en tiempos de apostasía y persecución.