El libro de 2 Reyes narra el declive y la caída de los reinos de Israel y Judá, mostrando las consecuencias de la infidelidad del pueblo a Dios. A través de profetas como Eliseo, Dios sigue obrando milagros y advirtiendo a reyes y naciones, hasta que Israel es llevado cautivo por Asiria y Judá por Babilonia.
2 Reyes continúa la historia comenzada en 1 Reyes, abarcando aproximadamente tres siglos de historia del pueblo hebreo (siglos IX-VI a.C.). El libro destaca la influencia decisiva de los profetas en la vida política y espiritual de Israel, y enseña que la obediencia a Dios es el fundamento de la prosperidad de una nación.