La Segunda Carta de Juan es una breve pero poderosa carta escrita por el apóstol Juan a una iglesia cristiana, llamada "la señora elegida", y a sus miembros. En ella, Juan exhorta a los creyentes a perseverar en el amor mutuo y a mantenerse firmes en la doctrina de Cristo, advirtiéndoles sobre los engañadores que niegan la encarnación del Señor.
Escrita a finales del siglo primero, esta carta refleja los desafíos que enfrentaba la iglesia primitiva frente al surgimiento del gnosticismo y otras herejías que cuestionaban la naturaleza humana y divina de Jesucristo. Juan, como anciano y testigo ocular de Cristo, escribe con autoridad pastoral para proteger a la comunidad de falsas enseñanzas y recordarles que el amor y la verdad son inseparables en la fe cristiana.