La Aventura Del Propósito

1 Corintios 14: ¿Lenguas o Profecía? Por qué prefiero 5 palabras que se entiendan | Ep. 300

Episode Summary

"Si todos hablan en lenguas, dirán que estáis locos". Pablo pone orden en el caos de la iglesia. Descubre por qué la edificación es más importante que el show.

Episode Notes

Este episodio es para ti si... Alguna vez has entrado a una iglesia y te has asustado por los gritos y el desorden. Si tienes el don de lenguas pero no sabes cuándo usarlo. O si te preguntas por qué Dios, siendo tan poderoso, es también tan ordenado. En el Episodio 300, celebramos este largo viaje estudiando la Biblia abordando un tema vital: El culto no es para que tú te luzcas, es para que la iglesia crezca.

Lo que vas a descubrir hoy:

La Copa y el Agua: El don de lenguas te edifica a ti mismo (es personal y hermoso), pero la profecía edifica a los demás (es comunitaria y útil). El amor busca lo que ayuda al otro.

La Trompeta Confusa: Si en la guerra la trompeta da un sonido incierto, nadie se prepara para la batalla. Si tú hablas cosas misteriosas que nadie entiende, solo le hablas al aire. Dios quiere ser entendido.

La Regla de las 5 Palabras: La frase de oro de Pablo: "Prefiero hablar 5 palabras con mi entendimiento para enseñar a otros, que 10.000 palabras en lengua desconocida". Calidad mata a cantidad.

¿Estamos locos?: Si entra un incrédulo y todos están gritando en lenguas sin traducción, pensará que están locos. Pero si profetizan (hablan verdad al corazón), caerá de rodillas reconociendo que Dios está ahí.

Intérprete requerido: Las reglas del juego. ¿Quieres hablar en lenguas en público? Perfecto, pero solo dos o tres, por turno, y TIENE que haber interpretación. Si no hay intérprete, cállate y habla con Dios por dentro.

Dios de Paz, no de Confusión: El carácter de Dios se refleja en el orden del culto. El Espíritu Santo es un caballero, no un autor de caos.

¿Las mujeres a callar?: El versículo polémico (v. 34). ¿Pablo era machista? El contexto es el orden. En esa cultura, las mujeres interrumpían el servicio con preguntas a gritos. Pablo dice: "Pregunten en casa para no interrumpir la predicación". No es una ley de silencio absoluto (pues en el cap. 11 ya dijo que oraban y profetizaban), sino de respeto al momento.